¿Quién no ha tenido en casa el mítico juego de Magia Borras?
Ese que abrías con ilusión, que te hacía sentir poderoso con una simple baraja y una varita de plástico.
Muchos padres se lo pasaron a sus hijos.
Y hoy, años después, sigue habiendo quien lo compra para sus hijos, sus nietos o sus sobrinos.
Porque la magia no caduca.
Se hereda.
Y por eso:
Según llegas y te suscribes, te lo puedes llevar.
El responsable de todo lo que pasa aquí soy yo, Martín Delgado, como no puede ser de otra forma. Por tanto, si te estafo la culpa es mía. Y de Julio Salinas. Bueno, todo no, si los emails te hacen pasar un buen rato, aprender cosas nuevas y dan un poco de magia a tu vida, pues eso que te llevas, así que de nada.
Cuando metas tu email, el mejor, el peor o el que más te apetezca, recibirás un email para confirmar que eres humano. Te adelanto que no es un email de confirmación más. Mucha gente no pasa de ahí.
Solo hay hueco para el email porque no quiero ningún otro dato tuyo. No te pido el nombre porque no tengo pensado hacer como que somos amigos. Podríamos llegar a serlo, pero me estaría arriesgando a que pusieras una mongolada (que es lo que yo haría). Los emails están bien, pero si empiezas con un "Hola, dlskhdaljsh", podrían estar peor.
En todos los emails hay un enlace para borrarse. Para darle no hace falta ser inteligente. Si lo que lees no te dan ganas de contratarme, mi consejo es que le des. Yo ni me entero, de verdad.
Creo que hay que añadir algo más de que puedes acceder a tus datos, rectificarlos y olvidarlos. Sin problema, llamo a Will Smith y que me enchufe con su aparato. ;)